Me inunda cuando llega, se asegura de vaciarme por completo antes de marchar, no puede dejarse amar. Me pregunto qué se ha de sentir viviendo a treinta y cinco mil pies de altura. Las aves libres no vuelan tan alto. ¡Frío, mucho frío!
Especialista en salmonelosis emocionales, estafilococos pasionales y hedores sociales
Me inunda cuando llega, se asegura de vaciarme por completo antes de marchar, no puede dejarse amar. Me pregunto qué se ha de sentir viviendo a treinta y cinco mil pies de altura. Las aves libres no vuelan tan alto. ¡Frío, mucho frío!
No hay comentarios:
Publicar un comentario