ME NEGARON LA ESTRELLA PERO ME CONCEDIERON EL MICHELÍN: ¡DIVINA COMPENSACIÓN!

martes, abril 7

Laguneando


Desayuno por almuerzo y éste de merienda. Paseando las calles, y sorteando las lluvias, el frío acompaña y un roce humano reconforta. Las palabras ríen, reflexionan y suspiran. El vino seda. Lo llamaré “temporánea felicidad”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario