ME NEGARON LA ESTRELLA PERO ME CONCEDIERON EL MICHELÍN: ¡DIVINA COMPENSACIÓN!

domingo, junio 14

BILLETE DE IDA Y VUELTA


El hambre llenaba “Place Jemaa el Fna”, carruajes desplegados para la ocasión saciaban las necesidades de una bulliciosa masa humana a base de sopa, cuscús y tagine. Escandalosas luces negaban la existencia de la noche. Las músicas sonaban, los bufones danzaban, los pobres mendigaban, las parejas paseaban, los amigos charlaban…


Peregrinaba famélico cuando nos reconocimos. Ojos negro marroquí, aflamencados, llenos de vida y curiosidad, pretendían sin rubor un intercambio de miradas; imposible resistirse. Prudentes, casi con vergüenza, desviamos el foco de atención unos segundos. El reencuentro nos excitó, nos amamos súbitamente, nos imaginamos. Antes de perderte para siempre ojeaste resignada a tu madre que, pese a tu edad, te asía por el brazo para guardarte de todo mal.


Incliné la cabeza sin perderte de vista y me despedí.

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